MONUMENTO A LA CONSTITUCIÓN

ALCORCÓN (MADRID)

Emplazamiento:

Avenida Alcalde José Aranda (Alcorcón)

Medidas:

Escultura: 2,70 m.

Pedestal: 2,20 m.

Material:

Escultura: Bronce patinado

Pedestal: Granito gris

Inauguración: 30 de eneroo de 2003

 

“ No hay poder más eterno que el eterno poder del arte. En sus interioridades busco el camino que me salve del delirio inexpresivo; sólo así, el artista puede entregar su espíritu a Dios.

Se me deshace el bronce en las manos con el humilde propósito de compartir con todos los ojos lo que mi oscuridad imagina.

A veces pienso cómo podría dar voz y aliento vivo a mis obras; pero de inmediato la razón me castiga por tal osadía y repliega mi atrevimiento recordándome que sólo Dios puede dar voz al silencio.”

Salvador Amaya

 

 

 

“...sin duda el homenaje más sólido, el de más quilates, el el interiorizar cada cual los valores y principios de nuestra Constitución, la libertad, la justicia y el pluralismo político, pero no es malo que en la vida urbana cotidiana, en el paseo, en la calle, haya un elemento tan hermoso que permita o ayude a esa interiorización”

 

Gabriel Cisneros Laborda

Partícipe en la redacción de la Constitución de 1978

 

“Una obra espléndida, heredera de los grandes artistas clásicos”

 “no es sólo una representación simbólica de la Carta Magna, sino una lección de saber artístico y cultural de este joven artista”

 

Pablo Gómez

 

“Sencillez clásica; volumetría uniforme, naturalismo, paños mojados, etc; muchas serían las características de su obra; pero sin duda las que más me asombran son su humildad y el silencio que lo acompaña; aquí están los cimientos que erigen la genialidad del creador; igualmente, este comentario escrito en el aire queda en manos de la docta historia”

 Salvador Amaya ha sabido dotar a la escultura de la fuerza racional que el tema necesita, para ello se ha valido de una técnica depurada, estableciendo sus límites en la formulación clásica. La inquietante y persuasiva mirada de la escultura recoge al espectador en una serenidad contemplativa. Buen tratamiento de los detalles: pelo, diadema laureada, cenefas, etc. “No hay poder más eterno que el eterno poder del arte”, dice Salvador Amaya, a la hora de valorar la vida que el bronce o la piedra silencian.

Antonio Pascual

 

Medidas: