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“...la
imaginación es un cajón de sastre que oculta toda la diversidad de
la naturaleza; el escultor debe sacar su chistera: el tipo de pelo,
la forma de la nariz, etc, más adecuados a las necesidades y
exigencias de cada momento. Muchas veces, llegada la noche,
reconozco que no he sido capaz.”
Salvador Amaya |
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Salvador
Amaya luce su obra en Vilanova reflejada en la efigie de un Valle-Inclán
ensimismado mirando al mar de la ría de Arousa.
Adolfo Gago
Periodista
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Salvador
Amaya es un artista excepcional, que dota a sus obras de vigor, de
vida, transformando lo que en otras manos sería “mobiliario urbano”
en Arte.
Pablo Gómez |
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Salvador
refleja con máximo rigor la enigmática serenidad del rostro de
Valle-Inclán; recoge su perdida mirada de entre bohemias y
silenciosos caminos de inquieta intelectualidad.
Realiza un
trabajo minucioso en el desarrollo de pliegues. Para el estudio de
la barba establece un planteamiento arquitectónico, concibe cada
mechón como si de una columna clásica se tratase. Estas barbas
“miguelangelescas” divinizan una obra tan humana y solemne con la
más terrible y sincera realidad. El escultor potencia la
naturalidad del claroscuro en el conjunto de su obra
Antonio Pascual
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